Te miro, miro a tus ojos. Miro tus labios y tu cuerpo. ¿Sabes lo que haría si la razón me lo permitiese? Me acercaría por detrás y te murmuraría al oído lo sexy que estás cuando llevas camisa. Te besaría apasionadamente para después empezar a quitarte la ropa muy despacio. Mi cuerpo iría bajando conforme te quitaba los botones uno a uno. Te tiraría al suelo y haría el amor contigo ahí mismo, sin palabras, sin explicaciones, solo sexo. Cuando termináramos, te besaría, me abrazaría a ti, y te diría, susurrando, que te quiero.
Y bien... ¿A qué esperamos?
domingo, 17 de noviembre de 2013
domingo, 3 de noviembre de 2013
Una voz
¿Acaso existe sonido más hermoso? ¿Acaso existe sonido más único? ¿Acaso existe sonido más envolvente? ¿Acaso existe un sonido como la voz?
Voces. Cada voz es una. Cada voz es un mundo. Las voces, nuestras voces. Esos sonidos que articulan palabras con un significado. Ese sonido que permite hacer nuestro mundo un lugar público. Esas voces sexys, seductoras, dulces. Esas, esa. Esa voz.
Esos sonidos que se pierden entre los recovecos del tiempo. Las palabras que desaparecen en la inmensidad. Esas voces, esas palabras que quieres intentar atrapar, pero se te escapan entre los dedos. Esas voces que un día se irán. Nuestras voces, mi voz, su voz.
Voces. Cada voz es una. Cada voz es un mundo. Las voces, nuestras voces. Esos sonidos que articulan palabras con un significado. Ese sonido que permite hacer nuestro mundo un lugar público. Esas voces sexys, seductoras, dulces. Esas, esa. Esa voz.
Esos sonidos que se pierden entre los recovecos del tiempo. Las palabras que desaparecen en la inmensidad. Esas voces, esas palabras que quieres intentar atrapar, pero se te escapan entre los dedos. Esas voces que un día se irán. Nuestras voces, mi voz, su voz.
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