lunes, 15 de febrero de 2016

Piensa

Siempre intento pararme a escribir todo lo que pienso. Lo cierto es que he descubierto que es imposible. Es pecar de  insensato intentar abarcar todo lo que una mente humana es capaz de pensar en todo un día, siquiera en un instante.

Pienso muchas cosas, sí. Pienso en el universo, pienso en personas, en política, en cine, amor, guerra, libertad, sumisión, música, ruido, ruido, ruido... Al final muchas cosas no son más que ruido que me distrae. A veces me distrae de las cosas verdaderamente bonitas, verdaderamente importantes. Cosas por las que merece la pena luchar cada día, con decisión, pero con sosiego.

Y ahora, escribiendo, descubro que no solo mi mente está llena de ruido, sino que el mundo entero lo está. Somos como niños, dando manotazos aquí y allá, buscando desesperadamente algo conocido, algo a lo que agarrarse, algo fácil.
Fácil, nos gusta mucho esa palabra. No hacemos más que buscar la salida más fácil, el camino más corto. No importa cuántas cosas nos hemos perdido eligiendo lo fácil, total, cuando menos esfuerzo, mejor, ¿no?
Esfuerzo, miedo es lo que nos da. Miedo, a veces también lo deseamos. Deseo, lo que parece (si es que no es así) que nos mueve. Movimiento, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos? ¿A dónde voy? ¿De qué estaba hablando?  De que siempre intento pararme a escribir todo lo que pienso.