Nuestra vida pasa, transcurre. Para unos es larga, para otros corta, quizá dependa del optimismo de cada uno.
La vida está para vivirla, quiero decir, la vida se saborea, se disfruta. Pero puede que a veces vayamos demasiado deprisa para darnos cuenta, corremos. Parémonos un momento, ralenticemos nuestro tiempo. Observad a vuestro alrededor, estéis donde estéis. Mirad al cielo, ¿qué veis?, ¿estrellas, nubes, nada? No se lo que vosotros veréis, pero yo veo miles de millones de historias, cada una ocurriendo ajena a mi. En ese momento me siento pequeña, aunque también me siento grande, es una sensación extraña. Pienso en todas las personas, en las miles, en las millones, que lo están pasando peor que yo, mucho peor, y en ese momento me siento feliz y completa.
Esto es todo cuanto veo a mi alrededor, y gracias a ello puedo presumir de que SOY FELIZ.
No hay comentarios:
Publicar un comentario