martes, 14 de julio de 2015

Al viento

Dejé la cárcel de mi cuerpo y volé más allá. Me di cuenta de que el mundo era mucho más amplio y, joder, qué increíble fue gozar de aquella libertad. Mi alma flotaba entre nubes de algodón mientras miraba el firmamento y una sensación de calidez recorría mi ser. Jamás me había sentido más embriagada que con sus brazos, que con sus besos, los del viento aquel que agitaba todos mis sentidos y hacía perderse a mi razón. Sopla, ¡sopla con más fuerza! Quiero volar más alto. Quiero amar más fuerte. Quiero sentir aún más sus labios.

lunes, 25 de mayo de 2015

Recuerdo

Ya no recuerdo qué sentía cuando miraba tus ojos y tu cuerpo, tus labios, y ahogaba el deseo de besarte y abrazarte. Ya no recuerdo qué era verte y tener unas inmensas ganas de llorar, y de qué era intentar aprovechar al máximo cada abrazo que te daba al saludarte y al despedirte. Ya no recuerdo lo que sentía cuando una simple ráfaga de tu olor se cruzaba en mi camino, ni de esa sensación de frustración cuando me iba deseando que llegara la próxima vez para volver a verte y que tú no ansiaras lo mismo. Ya no recuerdo lo que era preguntarme todas las noches por qué y de arrebujarme en las sábanas soñando que algún día estarías entre ellas.

Ya no recuerdo nada de eso, y a veces, me gustaría. Me gustaría volver a sentir aquella tristeza implacable durante un segundo solo para, inmediatamente después, saborear una felicidad equivalente a la que siento cuando te miro a los ojos ahora y recordarme a mí misma la gran suerte que he tenido conociéndote.

domingo, 19 de abril de 2015

What a wonderful life

Te veo. Te veo cuando miro al cielo azul, cuando observo el Sol acostarse tras el horizonte. Te veo en la oscuridad de la noche, en el brillo de las estrellas y en el blancor de  la Luna. Te oigo en el sonido de las olas y en las más dulces melodías. Te huelo en la fragancia de las flores. Te siento en la calidez del agua caliente, en la de las sábanas de mi cama, en la de una mañana soleada de primavera. 

Y es que, mi amor, estás en todas las cosas preciosas de este mundo. Porque todas ellas me recuerdan a lo maravillosa que has hecho mi vida. 

jueves, 12 de marzo de 2015

Adicción

Dicen que las drogas son dañinas.
Nunca oyeron hablar de tus besos en las noches frías.
En cierto modo, no son tan diferentes,
mataría si algún día no estuviesen.

Tampoco voy a mentir, me volví adicta ellos,
los siento como un baile loco de mis sentimientos.
Calor, euforia, felicidad, deseo...
Y cuando acaban, más y más de ellos quiero.

Alguien me dijo que causaron en mi estragos,
que ya no soy la niña que vivía en su mundo imaginado.
Y si un día me hablaran de dejarlos, siquiera de sentirlos menos,
cómo podré desintoxicarme de ese amor que me causaron tus besos.

domingo, 1 de marzo de 2015

Atardeceres de terraza

He hecho algo que no suelo hacer, o que al menos, no acostumbraba a hacer hasta hace bastante poco tiempo, Hará unos meses, quizá llegué al año, mi familia adquirió una cámara de buena calidad, no tanto como una reflex, pero al fin y al cabo, hace buenas fotos. Ahora hará un par de meses que hice un corto pero genial viaje de estudios a Atenas (del cual pondré algunas fotos en próximas entradas). Allí encontré el gusto por la fotografía y, cuando regresé, me dio pena dejar la cámara de lado hasta otro viaje fuera de mi ciudad. Decidí hacer un reportaje de fotos de algo bonito, algo que me gustara, me apasionara y me fascinara. No fue muy difícil encontrarlo, era algo que realmente se podía observar todos los días, o casi todos, desde cualquier parte del mundo. Pero para mí, eso no lo hace menos especial.
Y así, después de esta introducción os traigo una serie de fotos que he realizado este febrero de 2015 de el atardecer desde la terraza de mi casa. El paisaje no será una bella playa, pero realmente, es lo que muchos de nosotros vemos en nuestro día a día. He pretendido mostrar la belleza de algo tan cotidiano como un atardecer ya que, por desgracia, no mucha gente se fija en ellos. Tengo que destacar la aparición de Venus, o "el lucero del alba", si no en todas, en la mayoría de ellas. Espero que os gusten las fotos y veáis, que aunque todos los días se esconda el Sol, cada día lo hace de una manera un poco distinta.


15 de febrero. Venus en el centro.

16 de febrero. Aún cuando el Sol no había terminado de esconderse.













16 de febrero. Media hora después de la foto anterior.



21 de febrero. Aquí no aparece Venus, pero se puede ver la Luna en la esquina superior izquierda.












23 de febrero. Me gustó el efecto anaranjado de las estelas de los aviones.



23 de febrero. Para terminar, una foto de la Luna de esa misma noche.

domingo, 8 de febrero de 2015

Siempre

Nunca creí en la palabra siempre pero, aun así, desde que la entiendo, me ha aterrorizado esa inmensidad, esa eternidad. Sin embargo, a día de hoy, puedo llegar a creerla y, por primera vez, no le tengo miedo. Y puedo llegar a decirla, con tanta certidumbre, y puedo llegar a escucharla, con tanta ilusión.

Siempre que la susurro a tu oído. Siempre que la escucho de tus labios.

sábado, 17 de enero de 2015

Por qué

Por qué sabemos quiénes somos. Quién soy yo, quién eres tú. Por qué, cuándo, cómo nos encontramos a nosotros mismos. En qué momento nos dimos cuenta de que ese reflejo en el agua cristalina éramos nosotros. Cuándo comenzamos a sentir miedo por la muerte. Cuál fue el día en el que aprendimos lo que era el tiempo. 
Entendimos que la vida no tenía por qué ser sobrevivir y empezamos a vivirla. Comprendimos que nuestro paso por el mundo es finito y comenzamos a ser grandes. Aprendimos que el espacio era enorme y nos sentimos pequeños.
Intentamos darle un sentido a la vida, pero acaso nuestra vida tiene sentido alguno. Por qué tú o yo ahora mismo, aquí, vivos, pensando, sintiendo. Por qué tú o yo y no él, o ella, o eso. Por qué razonamos, qué hacemos aquí. 
Por qué nosotros tenemos el privilegio de entender, mientras el resto de seres viven ajenos a todo lo que se puede llegar a saber. Por qué somos humanos, por qué somos personas.

viernes, 2 de enero de 2015

Indefinible

En mi vida me he enamorado dos veces. Ambos son muy distintos, pero ambos igual de fuertes, pues cuando les miro a los ojos, siento mi cuerpo estremecerse. Esos ojos, ambos, son diferentes, tanto, que uno me mira con dos profundas e inquietas pupilas y el otro, con millones, incluso miles de millones, de brillantes y parpadeantes estrellas. Y a ambos deseo explorarles con el mayor ansia que he conocido jamás. Y a ambos desearía poder mirarlos sin descanso, hasta el fin de mis días, hasta la oscuridad eterna.
Ahora, después de amar, es cuando descubro que el amor no es simplemente cogerse de la mano, que no es simplemente sentir a ese alguien -o algo- a tu lado. Y es que el amor está dentro y fuera de nosotros. Se encuentra en nuestras mentes, en nuestros corazones, en el aire, en las nubes, en el espacio. Es un sentimiento que sobrepasa a nuestro cuerpo perecedero y nuestra mente limitada, pues yo no puedo explicarlo, ni tú tampoco. ¿Qué es el amor pues? Es algo que no se ve, ni se toca; es indefinible. El amor es ese algo que, sin saber dónde ni cuándo ha aparecido, lo sientes y, sin saber muy bien cómo, sabes que está ahí.

Esto quiero dedicárselo a aquellos dos únicos que hoy, con la mayor certeza que he tenido en mi vida, sé que he amado, y que amo:
A los planetas, a las estrellas, a las galaxias. Al espacio.
Y, por supuesto, a ti.